Final anticipada la que disputarán Atlético de Madrid y Real Madrid en Yeda (20:00, hora peninsular española). Un partido a todo o nada. Un derbi en mayúsculas. Un nuevo enfrentamiento entre los dos grandes conjuntos madrileños, que llegan a la cita sin atravesar su mejor momento, aunque con una diferencia sustancial: Xabi Alonso es, con mucho, el que más se juega sobre el césped saudí. Y al fondo, el domingo, espera el Barcelona en una nueva final, tras deshacerse sin demasiados problemas del Athletic en la primera semifinal.
Para Xabi Alonso este es otro examen. Un examen final más. Ganar o la nada. No hay alternativa. Y el técnico vasco lo sabe. Si el Real Madrid vence al Atlético, ganará oxígeno en el banquillo blanco, a la espera de una final que se disputará el domingo 11 frente al Barcelona. Sería esquivar una bala que no siempre se consigue esquivar. Eso sí, el donostiarra seguiría contra las cuerdas y su continuidad quedaría supeditada a levantar el título o, al menos, a perderlo de forma digna, compitiendo como se espera de una entidad como la madridista.
En cambio, si el Atlético elimina al Real Madrid, el viernes se prevé movido en la capital. En Valdebebas lo tienen claro: caer en semifinales ante los rojiblancos supondría un golpe demasiado duro como para sostener el proyecto. El final llegaría en cuanto el avión privado que traslade a la expedición desde Yeda aterrice en Madrid. Ese mismo viernes se tomarían decisiones. Y Xabi Alonso dejaría de ser entrenador del Real Madrid.
Una sola duda
En cuanto a la alineación, Xabi Alonso mantiene una única incógnita: Camavinga o Arda Güler. El resto del once está definido. Será el mismo equipo que jugó y goleó al Betis. Valverde continuará en el lateral derecho, Asencio repetirá como central pese a la recuperación de Huijsen y, cómo no, Gonzalo liderará el ataque tras firmar un ‘hat-trick’ en el último partido.
Para este encuentro, Xabi Alonso seguirá sin poder contar con Mbappé, que se ha quedado en España para recuperarse de un esguince de rodilla. Su presencia en una hipotética final está en el aire, aunque a día de hoy parece complicada.
Un Atlético irregular
La Supercopa es también una reválida para el Atlético. Un enfrentamiento directo con las dudas, cada vez más insistentes, que rodean al equipo de Diego Simeone, castigado por su empate ante la Real Sociedad (1-1) y por los once puntos de distancia respecto al liderato del Barcelona en LaLiga, que convierten el título en un reto cada vez más lejano, quizá ya inalcanzable.
Más que vivo en la Champions y la Copa del Rey, la Supercopa supone un aliciente, pero también una exposición para el Atlético, ausente en la última edición y eliminado por el Real Madrid en semifinales en la anterior, con aquel vibrante 5-3 en la prórroga a favor del conjunto blanco, que también se impuso en 2020. Entonces, el equipo de Simeone disputó su última final del torneo, decidida en los penaltis tras un intenso empate sin goles, también en Yeda.
Ganador de once de sus últimos catorce compromisos -o quince de sus últimos veinte entre todas las competiciones-, incluido el último precedente ante el Real Madrid, con aquel imponente 5-2 en el Metropolitano, el Atlético llega a Arabia Saudí tras haber vencido solo en dos de sus cinco choques más recientes, entre la duda de Pablo Barrios, el anhelo de Julián Álvarez y el regreso de José María Giménez, un líder clave para rearmar la defensa.
A la espera de la evolución de Barrios, incluido entre los 26 jugadores desplazados por Simeone a Yeda pero pendiente hasta última hora por una dolencia muscular sufrida ante la Real Sociedad, el retorno del central uruguayo supone una fortaleza para el Atlético. De los nueve partidos que ha disputado como titular este curso, su equipo ganó siete y perdió dos, ante Arsenal y Barcelona. Marc Pubill o Robin Le Normand lo acompañarán en el eje defensivo, según la elección del técnico, con las bajas de Clement Lenglet y Nico González.
La importancia de la defensa
La defensa es un punto capital para el Atlético y para Simeone. Muchos de los goles encajados han sido evitables; sin ir más lejos el recibido el domingo en Anoeta, con el equipo excesivamente descubierto pese al 0-1 a favor. Marcos Llorente y David Hancko apuntan a los laterales derecho e izquierdo, respectivamente, posición esta última en la que previsiblemente será relegado Matteo Ruggeri, de nuevo decepcionante ante la Real.
También está bajo el foco Julián Álvarez, lejos del brillo de otros momentos en el Atlético, que necesita recuperar al delantero desbordante, goleador y decisivo del pasado curso o del pasado septiembre, cuando marcó dos de los cinco tantos del derbi en el Metropolitano. Su titularidad no ofrece dudas. La convicción de Simeone y del vestuario es total. Alexander Sorloth o Antoine Griezmann lo acompañarán en ataque.
Más allá de Pablo Barrios -y de su alternativa, si finalmente es necesaria-, esa es otra de las incógnitas del once. Hay más, como la elección entre Koke Resurrección o Johnny Cardoso, al que Simeone recurrió en los duelos ante Inter y Barcelona pese al buen momento del capitán rojiblanco. Giuliano Simeone y Álex Baena son fijos, al igual que Jan Oblak, para un derbi de altísimo riesgo para el perdedor.
Atlético – Real Madrid: posibles onces
- Atlético de Madrid: Oblak; Llorente, Pubill, Giménez, Hancko; Giuliano, Koke, Gallagher, Baena; Julián Alvarez y Sorloth.
- Real Madrid: Courtois; Valverde, Asencio, Rüdiger, Carreras; Tchouaméni, Camavinga, Bellingham; Rodrygo, Vinicius y Gonzalo.